Estados Unidos traicionó a la República Saharaui

Estados Unidos traicionó a a la República Saharaui - El mundo | Diario La  Prensa

Fuente y foto: La Prensa / Por Emilio Cárdenas*

La larga crisis de Medio Oriente, de naturaleza existencial para Israel, no ha terminado. Ni se ha resuelto. Pero en las últimas semanas han sucedido cosas verdaderamente extraordinarias, que parecen haber modificado sustancialmente su naturaleza. 

Me refiero al acercamiento de Israel y algunos países árabes, consecuencia de tener todos ellos un peligroso y desequilibrante enemigo común: Irán. Esta novedad tiene sus razones de ser. Y parece haber sido, en alguna medida, consecuencia de la activa política exterior de los Emiratos Árabes Unidos y de Bahrain. La primera ha hasta utilizado ya su importante y moderna capacidad militar en las crisis de Libia y de Yemen. La segunda, recordemos, considera a su propia minoría “shiita” como si fuera una suerte de “quinta columna” iraní, que hoy opera perversamente en su propio seno. Veamos cuales pueden ser, muy sintéticamente, las principales razones de lo antedicho.

Según algunos, ellas son:

  1. La generación inmediata de nuevas oportunidades recíprocas importantes en materia de comercio e inversión, que hasta ahora estaban postergadas.
  2. El deseo evidente del Estado de Israel de no seguir aislado” en su propio rincón del mundo.
  3. Poder presentar ante la posteridad los ahora llamados Acuerdos de Abraham, entre Israel y algunos países árabes, como un “triunfo mayúsculo” de la errática política exterior de la agonizante administración de Donald Trump.
  4. Postergar una vez más a los palestinos, que se constituyeron en una piedra inconmovible en el camino de la política externa de la administración norteamericana saliente.
  5. Condicionar estratégicamente -aún más- a Irán, el violento e incansable enemigo común.

Marruecos Colonial

El acercamiento promovido por los norteamericanos acaba de incluir también la llamada normalización de las relaciones externas entre Marruecos e Israel. Pero lo cierto es que Marruecos cobró a los EEUU un alto precio para suscribir el acuerdo respectivo. Y ese precio lo terminó pagando un tercero: la población originaria del Sahara Occidental: el pueblo saharaui, al que los EEUU e Israel de pronto traicionaron, reconociendo la soberanía marroquí sobre el disputado territorio del Sahara Occidental.

Recordemos que Marruecos se apoderó por la fuerza del Sahara Occidental tan pronto como España, que fuera en su momento la potencia colonial de ese extenso y árido territorio, renunciara, cansada, a seguirlo gobernando.

El aludido reconocimiento norteamericano va diametralmente en contra de las distintas resoluciones sobre este caso en particular emanadas de las Naciones Unidas, que prescribieron la realización de un referendo de auto-determinación entre la población saharaui, lo que fuera bloqueado y torpedeado siempre por Francia y por Marruecos, en una actuación coordinada y conjunta. 

En 1975, Marruecos anexó –militarmente y por la fuerza- la mayor parte del territorio del Sahara Occidental, que, por lo demás, había invadido con la tristemente llamada Marcha Verde. La violencia así desatada duró hasta 1991, cuando las Naciones Unidas lograron un cese el fuego provisorio. 

Hoy, unas 38 naciones reconocen al Frente Polisario (en representación de los saharuis) como vocero auténtico de la República Árabe Democrática Saharaui, que cuenta con el respaldo abierto de Argelia y es, además, miembro de la Unión Africana desde 1984. Todas esas naciones han quedado desairadas de un plumazo, que tiene, respecto de ellas, un impacto que puede calificarse de vergonzoso.

Quizás por esto es que la violencia parece, de pronto, haber regresado al desierto del Sahara. Porque las lentas conversaciones de paz entre las partes del conflicto de soberanía que afecta al Sahara Occidental han sido ahora frontalmente degradadas por el reconocimiento norteamericano, tan repentino como innecesario e imprudente. 

Más de 100.000 saharauis viven hoy pacíficamente en ordenados campamentos emplazados en territorio que muchos tienen por argelino. Lo hacen con una ejemplar actitud de austeridad, en donde han estado viviendo por décadas, sin emitir discursos violentos, ni violar el status quo. 

Los he visitado personalmente, lo que ha dejado huellas realmente muy profundas en mi espíritu y ratificado por cierto mi visión y análisis genérico de la dilatada crisis, aún no resuelta, a la que me estoy refiriendo. 

Luego de esto, siendo los Estados Unidos un Miembro Permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, parece virtualmente imposible que la crisis del Sahara Occidental se resuelva en más dentro en esa organización multilateral. Lo que es muy lamentable y no es para aplaudir, por cierto.

La posibilidad misma de un referendo de autodeterminación prometida expresamente a los saharauis, ante lo sucedido, se ha diluido enormemente. Por ello ese pueblo ha sido el “pato de la boda”, sacrificado innecesariamente por los EEUU ante la constante presión de Marruecos, en busca de sus propios objetivos nacionales, que poco y nada tienen que ver con la paz en Medio Oriente.

Lamentablemente, esto es lo que ha sucedido efectivamente. Los saharauis han sido claramente sacrificados en el altar de Medio Oriente, que tiene otros dioses y otras liturgias. 

La conducta norteamericana que, por décadas, había de alguna manera contenido a los saharauis, de pronto los ha abandonado, como si simplemente no existieran, ni tuvieran los derechos que les han sido reconocidos expresamente en las Naciones Unidas. 

El daño no es menor, por cierto. Es enorme. Nada hay que festejar, salvo en Marruecos, que puso un elevado precio a su cooperación con los EEU e Israel y que ya lo cobró. Con creces. Triste, pero no hay margen para tratar de disimular la gravedad de lo que ha sucedido.

Autor - Emilio Cárdenas - LA NACION
*Ex embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

Naciones Unidas exige a España el cumplimiento de sus obligaciones respecto al Sáhara Occidental

Fuente y foto: Diario 16 / Por José Antonio Gómez

La Asamblea General de la ONU ha aprobado una resolución en la que exige a las potencias administradoras de territorios no autónomos al cumplimiento de las obligaciones recogidas en la Carta de las Naciones Unidas

La Asamblea General de la ONU ha aprobado una resolución, a la que ha tenido acceso Diario16, en la que insta a las potencias administradoras de territorios no autónomos que «respeten las obligaciones contraídas en virtud del Artículo 73e de la Carta con respecto a cada Territorio del programa del Comité Especial encargado de Examinar la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales».

Además, Naciones Unidas solicita «a las Potencias administradoras que corresponda que, de conformidad con las obligaciones que les impone la Carta, transmitan o sigan transmitiendo regularmente al Secretario General, a título informativo y dentro de los límites que la seguridad y consideraciones de orden constitucional requieran, la información estadística y de cualquier otra naturaleza técnica sobre las condiciones económicas, sociales y educativas de los Territorios No Autónomos por los cuales son respectivamente responsables, así como la información más completa posible sobre la evolución política y constitucional de los Territorios correspondientes, incluida la información relativa a la constitución, la ley o el decreto por el que se establezca el gobierno del Territorio y la relación constitucional del Territorio con la Potencia administradora, dentro de un plazo máximo de seis meses después de finalizado el año administrativo en esos Territorios».

Esta resolución afecta directamente a España y al Sáhara Occidental, dado que un informe jurídico de Naciones Unidas ratificó que el Sáhara Occidental no está administrado por Marruecos, sino que la potencia administradora es España. Por tanto, según la ONU, Marruecos está ocupando territorio español.

Marlaska: «España sigue siendo la Potencia Administradora del territorio»

Este hecho fue ratificado en el año 2014 por un auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidida por el actual ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en el que se afirmaba claramente que «España sigue siendo la Potencia Administradora del territorio, y como tal, hasta que finalice el periodo de la descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas, entre ellas dar protección, incluso jurisdiccional, a sus ciudadanos contra todo abuso, para lo cual debe extender su jurisdicción territorial para hechos como los que se refieren en la querella a que se contrae el presente procedimiento».

El auto añadía, además, que «el estatus jurídico del Sahara Occidental en los términos que se indican por el Ministerio Fiscal se corresponde con el que se hace constar en el escrito de fecha 29 de enero de 2002 dirigido al presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por el Secretario General adjunto para los asuntos jurídicos, que expresamente se recoge en los antecedentes de la reciente sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos».

En el mismo auto, se reproducen las conclusiones de la Fiscalía respecto al Sáhara Occidental. En primer lugar, el Ministerio Público determina que el territorio era la provincia 53 de España, con representación en las Cortes. En segundo término, el Estado español reconoció en Naciones Unidas su papel de potencia administradora. En tercer lugar, hace referencia a cómo la ONU «ha mantenido una posición uniforme sobre el “Acuerdo Tripartito de Madrid” al dictaminar que el mismo es nulo, sin eficacia jurídica, en consecuencia, siempre ha considerado a España como la Potencia administradora».

Los Acuerdos de Madrid son ilegales

El Reino de España, con su Jefe del Estado a la cabeza, tiene una responsabilidad con el Sáhara Occidental que va más allá de lo sentimental porque, legalmente, el territorio continúa perteneciendo a España y no a Marruecos.

Hay un aspecto que en nuestro país se ha pasado por alto: la ONU declaró nulos los Acuerdos de Madrid de 1975 firmados por Juan Carlos de Borbón por los que se cedía la administración del Sáhara a Marruecos y Mauritania. Esta nulidad es la que provoca que el territorio se encuentre aún entre los dieciséis territorios no autónomos supervisados por el Comité Especial de Descolonización de la ONU.

El Tribunal de La Haya negó a Marruecos y Mauritania los derechos de administración sobre el Sáhara Occidental, pero Hassan II decidió invadir el territorio enmascarando una invasión militar como de marcha pacífica de civiles. En aquellos días, el dictador Francisco Franco agonizaba en el Hospital de La Paz y el gobierno español se acobardó ante las amenazas marroquíes. Se enviaron misiones a Rabat para negociar con el rey alauí. Juan Carlos de Borbón, entonces Jefe del Estado en funciones, visitó a las tropas, hecho al que se opuso el presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro. Finalmente se autorizó que la Marcha Verde entrara en el territorio, mientras se negociaba el Acuerdo Tripartito de Madrid. En este hecho mucho tuvo que ver el ministro Antonio Carro.

Sin embargo, en ese acuerdo firmado unos días antes de la muerte de Franco por Juan Carlos de Borbón, no se transmitió la soberanía sobre el Sáhara Occidental, además de que España transfirió ilegalmente la administración del territorio a Marruecos y Mauritania ya que el derecho internacional impide que el Estado administrador abandone unilateralmente sus responsabilidades de un territorio no autónomo/colonizado.

En 1976, siendo aún presidente del Gobierno Carlos Arias Navarro, tras la salida del último contingente español, España comunicó a la ONU que, al haber abandonado el territorio, quedaba exenta de cualquier responsabilidad internacional en relación con la administración del Sáhara y que lo dejaba bajo la ocupación de Marruecos y Mauritania.

La ONU no reconoce a Marruecos como potencia administradora

Este razonamiento estaba basado en los acuerdos declarados ilegales de Madrid de noviembre de 1975. Tres años más tarde, el gobierno mauritano también abandonó la administración por lo que, desde entonces, Marruecos ocupa y administra el territorio a pesar de no figurar como potencia administradora en la lista de la ONU, ya que Naciones Unidas jamás lo ha considerado como tal.

Así quedó establecido en el año 2002 por un informe jurídico firmado por Hans Corell, secretario general adjunto de Asuntos Jurídicos de Naciones Unidas. Por tanto, el Sáhara Occidental sigue siendo territorio español. Legalmente y en base al derecho internacional España es la potencia administradora y, por tanto, está permitiendo que una nación extranjera ocupe ilegalmente el territorio.

España tiene la responsabilidad de exigir a Marruecos que abandone el Sáhara, con las sanciones que haya que aplicar, por muchos chantajes que plantee Marruecos con la pesca o las políticas migratorias. Por otro lado, como país soberano España debe hacer cumplir la promesa que se hizo al pueblo saharaui de convocar un referéndum de autodeterminación, ya sea a través de una posición fuerte en Naciones Unidas o en la exigencia a Marruecos de realizar dicha convocatoria.

La CTA Autónoma pide a la ONU por la libre autodeterminación del pueblo saharaui

Fuente: ACTA

La Central envió una carta a António Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con un pedido y una necesidad impostergable: la urgente resolución sobre la situación en el Sahara Occidental

En la misiva enviada a la máxima autoridad de Naciones Unidas, el portugués António Guterres, se le recuerda que “desde hace más de tres décadas la Misión de Naciones Unidas para el Sahara Occidental (MINURSO) no concreta el referéndum por el derecho de autodeterminación de los saharauis. Esta es una anomalía que perjudica claramente a este pueblo y perpetúa una afrenta en pleno siglo XXI: la existencia de la última colonia en África”.

En otro de los párrafos de la carta firmada por Ricardo Peidro, Secretario General de la CTAA, y Adolfo Aguirre, de Relaciones Internacionales se advierte sobre “la continua violación de los Derechos Humanos del pueblo saharaui en territorios ocupados por el Reino de Marruecos” y se expresa la preocupación por “la injerencia del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, una decisión que atenta contra el Derecho internacional y todas las resoluciones de la ONU al respecto”.

A esta situación preocupante “se suman las hostilidades por parte de Marruecos en Guerguerat. La ONU debe usar todas las herramientas a su disposición para evitar una guerra entre ambos. Se requiere un proceso de paz y diálogo de carácter integral que garantice no solo el cese de las hostilidades, sino también el avance hacia la autodeterminación del pueblo saharaui”, sostiene.

Asimismo desde la CTAA subrayaron en la misiva el hecho de que “el cargo de Representante Especial de la MINURSO esté vacante desde 2019 atenta contra el proceso de normalización en la zona”.

“Nuestra organización, a pesar de la distancia, ha trabajado en las últimas décadas a favor del derecho a la libre autodeterminación del pueblo saharaui. Por eso le rogamos que el 2021 inicie, por fin, el referéndum tan postergado que garantice el fin del conflicto en el Sáhara Occidental.”, amplía.

En el cierre se expresa el deseo de que “la Argentina y los gobiernos del mundo deben reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como el Estado soberano y legítimo del pueblo saharaui en el Sahara Occidental. Sr. Secretario General, en nombre de la CTA Autónoma solicitamos su mayor esfuerzo para contribuir a la acción diplomática coordinada para evitar una escalada del conflicto y contribuir a solucionar este grave problema, para alcanzar así una solución conforme a lo establecido en las resoluciones de la ONU”.

Sahara Occidental: un mapa trazado con napalm y fósforo blanco

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 FAROUK BATICHE / AFP

Fuente: Other News / Por Guadi Calvo* – ALAI

Marruecos bajo la cobertura que le brindan Madrid, París, Londres y Washington, continua su avance para, de una vez y por todas, exterminar la resistencia del pueblo saharaui, que desde hace cuarenta y cinco años busca establecerse con todo derecho como lo que es la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). (Ver: Sahara Occidental: La guerra más ignorada del mundo

Una vez más, dada la complicidad de las grandes potencias y las Naciones Unidas, donde como siempre solo resuena las voces poderosas, no se han escuchado los reclamos de la RASD, por lo que se vio obligada a decretar el “estado de guerra”, lo que le ha permitido al reino alauita desplegar su atroz muestrario armamentístico, comprado a esas mismas potencias que le dan cobertura, frente a un pueblo que no cuenta con mucho más que su voluntad irreductible. 

La nueva realidad del Sahara Occidental ha provocado que miles de jóvenes saharauis nacidos y crecidos en los campamentos del exilio de Tinduf (Argelia), quienes solo han visto la larga guerra que libró su pueblo contra el invasor marroquí, en las cicatrices físicas y espirituales de sus mayores, se alisten en las filas del Frente Popular por la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro o el Polisario a secas, la organización armada de la que nacería la RASD. 

A las cinco escuelas militares del Polisario, una exclusiva para mujeres, han llegado tantos aspirantes que los campamentos de refugiados han quedado prácticamente vacíos de hombres jóvenes. En los campos de entrenamiento se están impartiendo clases de estrategia militar y utilización de armas y explosivos, y tácticas para desenvolverse en los territorios plagados de minas antipersonales, que se estima entre siete y diez millones, y que en estos últimos días el ejército real marroquí ha vuelto a resembrar en grandes cantidades para proteger el muro de 2700 kilómetros de largo, que se constituyó de hecho en la línea del frente. 

El aluvión de voluntarios ha obligado a las autoridades de las escuelas militares a ordenar detener la llegada de más reclutas, hasta que no termine de formarse las primeras camadas de nuevos milicianos, ya que todas las instalaciones se han visto desbordadas. 

El pasado trece de noviembre Marruecos invadió Guerguerat, el sector desmilitarizado junto a la frontera con Mauritania, incendió las haimas (carpas) y expulsó a los saharauis que pacíficamente resistían al nuevo avasallamiento de sus territorios por parte de Rabat, con lo que intenta proteger la ruta de mercaderías que, desde Marruecos, transitan a Mauritania y desde allí a un vasto sector de África Occidental, en un flagrante acto de guerra que nadie ha censurado. Por lo que no queda otro camino que reactivar el frente de guerra al costo que sea. Frente a la pasividad cómplice de la MINURSO (Misión Internacional de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental) que es única de su tipo, de todas las que existen, que por sus estatutos tiene prohibido vigilar el respeto a los derechos humanos. 

No son pocos los nuevos reclutas que incluso han tenido la oportunidad de estudiar y trabajar en España, y de algún modo vivir la vida que en los campamentos en mitad del desierto les es imposible tener, que han regresado para alistarse como voluntarios, sabiendo que el famoso referéndum con que Naciones Unidas se comprometió con la Resolución 690 del Consejo de Seguridad del 29 de abril de 1991 para que la nación Saharaui eligiera entre la independencia o la integración con Marruecos, se ha convertido en un espejismo que cuanto más se camina hacia él, más se aleja. 

En este marco de confrontación extrema, desde el alto el fuego acordado en 1991, el rey marroquí Mohammed VI acaba de dar un golpe siniestro a las esperanzas independentistas del pueblo saharaui, y en una transacción puramente mercantilista el jueves diez el agente sionista mejor pago del mundo, Donald Trump, anunció que el enclave sionista en tierras palestinas y el Reino de Marruecos acordaron establecer relaciones diplomáticas plenas. Así, Marruecos se convirtió en la cuarta nación musulmana, junto a Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Sudán, que bajo la presión norteamericana y a espaldas de sus pueblos, han hecho acuerdos de este estilo con los ocupantes de Palestina. En este caso, no solo asestan un nuevo golpe a la lucha del pueblo palestino, sino también a la lucha de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ya que con este acuerdo Mohammed VI ha conseguido que los Estados Unidos, apenas dos días más tarde, anunciara que adoptaron un “nuevo mapa oficial” de Marruecos, en el que se incluye los territorios de la RASD, apropiados de manera ilegal por Rabat durante la guerra de quince años que mantuvo con el ejército Polisario. 

El olvido y la arena 

A pesar de que el acuerdo sionista-alauita es muy difícil que pueda revocarse, ya que el rey tiene la última decisión sobre las cuestiones diplomáticas, dentro del reino surgieron rápidamente voces discordantes, como la de la rama religiosa del co-gobernante partido Movimiento de Unidad y Reforma (MUR), que, en un comunicado, expresó que la medida era “deplorable” y denunció “los intentos de normalización y la infiltración sionista”. Al tiempo que el proscrito movimiento islámico, Adl Wal Ihssane, (Justicia y Caridad), uno de los grupos políticos más importantes del país, declaró que la normalización era “una puñalada por la espalda a la causa palestina”. Esta decisión condiciona de manera notoria la seguridad de la comunidad judía en Marruecos, la más grande del norte de África, con cerca de unas tres mil personas, inocentes de las arbitrariedades sionistas y que podrían ser objeto de represalias, por alguno de los militantes fundamentalistas locales e independiente de la causa del Polisario, que, siendo de inclinación musulmana, siempre se ha desligado de posturas ultramontanas.

 Con esta acción el pueblo saharaui ha quedado condenado, exactamente al igual que sus hermanos palestinos, y otras tantas naciones que reclaman su derecho a existir, a ser borrados por la arena y el olvido. El mapa de la usurpación marroquí será presentado oficialmente en la embajada de Estados Unidos al rey Mohammed VI en la ciudad de Rabat, la capital marroquí.

 Sáhara Occidental es una ex colonia española a la que Francisco Franco, poco antes de morir, le había otorgado la independencia, decisión que fue ignorada por su heredero, el Rey Juan Carlos, que desde su asunción usufructuó, junto a sus socios marroquíes y norteamericanos de las extraordinarias riquezas del subsuelo saharaui, allí se encuentran los yacimientos de fosfatos más ricos del mundo y en sus mare los bancos de pesca , también de los más ricos del mundo.

 Demasiada riqueza para dejar en manos de un pueblo independiente e insumiso que, desde siempre, ha luchado por su autodeterminación y no ha tenido empacho por demostrar su afecto a países como Cuba, a donde han viajado cientos de jóvenes saharauis para convertirse en médicos e ingenieros.

 El frente Polisario, tras conocerse que los Estados Unidos adoptarían el nuevo mapa, condenó la decisión del saliente Donald Trump y aseguró que continuará luchando por la reivindicación de sus territorios. Por otra parte, el primer ministro de Argelia, Abdelaziz Djerad, opinó que “las maniobras apuntan a desestabilizar su país y el deseo de la entidad sionista de acercarse a nuestras fronteras”.

 Argelia comparte una frontera de casi 2 mil kilómetros con el reino alauita, con el cual ha tenido históricamente una relación extremadamente tirante, al punto de actuar en muchas oportunidades como el principal operador internacional del Frente Polisario, y albergar en el sur del país el campo de refugiados de Tinduf, donde unos 200 mil saharauis viven y se desarrollaron desde el acuerdo de 1991, donde se quedaron tras la frontera trazada a fuerza de napalm y fósforo blanco, armas expresamente prohibidas por diferentes convenios internacionales, las que siguen siendo fabricadas y utilizadas por los Estados Unidos y el ente sionista.

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*Escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC

ISACOM emite su “Informe sobre las violaciones de derechos humanos en las ciudades ocupadas de la RASD entre el 20 de septiembre y el 10 de diciembre de 2020”

Introducción

En línea con los objetivos marcados por la Instancia Saharaui contra la Ocupación Marroquí en sus documentos fundacionales, incluido el esfuerzo por monitorear y documentar las violaciones de derechos humanos dentro de los territorios ocupados de la RASD, hoy presentamos un informe en el que pretendemos arrojar luz sobre los hechos más importantes que han vivido las ciudades ocupadas de la RASD desde el día 20 de septiembre de 2020, fecha del establecimiento de la Instancia. El informe se centra en las violaciones más peligrosas, relacionadas con lo ocurrido el 13 de noviembre de 2020, cuando el Ejército marroquí atacó a civiles saharauis pacíficos que protestaban contra la apertura del paso ilegal de Guergarat.

Esta violación ha puesto fin a tres décadas de alto el fuego entre el Ejército Popular Saharaui y el Ejército de ocupación marroquí, provocando el regreso de la guerra a la región y constituyendo así los primeros resultados del atropello al alto el fuego y el empeoramiento de la situación en las zonas ocupadas de la RASD, ya que existe el temor a una reacción en forma de represalia por parte del régimen de ocupación marroquí, cuyas víctimas serían los civiles saharauis, luego de que se lanzara una campaña de represión y acoso contra opositores saharauis, endureciendo el asedio de viviendas y clausurando los barrios y las ciudades saharauis.

Vea el informe completo aquí:

Argentina: la CTA Autónoma califica de “absurda, imprudente e ilegal” la posición de Trump sobre el Sáhara Occidental

Buenos Aires, 12/12/20 (VSOA).- La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma), calificó de “absurda, imprudente e ilegal” a la postura adoptada por el presidente de los EEUU, Donald Trump, en relación con el Sáhara Occidental.

A través de su cuenta de Twitter, el Secretario de Relaciones Internacionales de la organización sindical, Adolfo “Fito” Aguirre, emitió el siguiente mensaje:

IAJUWS sobre las declaraciones de Trump referidas al Sáhara Occidental

A. Internacional de Juristas por Sahara Occidental (@iajuws) | Twitter

12/12/20 (VSOA).- A través de un comunicado, la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental (IAJWS, por sus siglas en inglés), manifestó su posición respecto de las recientes declaraciones del presidente de los EEUU, Donald Trump, referidas a la cuestión saharaui.

“Nadie puede alterar la naturaleza jurídica de un Territorio No Autónomo pendiente de descolonizar, como es el caso del Sáhara Occidental. El derecho a la autodeterminación de los Pueblos sometidos a dominación colonial es inalienable y obliga a todos los Estados por su carácter erga omnes y por estar revestido de normas de ius cogens.

El IV Convenio de Ginebra regula las situaciones de ocupación militar, que en ningún caso suponen una traslación del título de soberanía, ni cambia el estatuto del territorio; continúa siendo internacional, no propiedad ni bajo la soberanía de la potencia ocupante. En definitiva, la naturaleza jurídica de un territorio no puede cambiarse unilateralmente: la calificación responde al ordenamiento jurídico internacional y éste indica que corresponde a la población de este territorio el derecho a la autodeterminación. En el caso del Sáhara Occidental a su Pueblo, el PUEBLO SAHARAUI.”


Descargar/Abrir Comunicado:

Argentina: concentración de solidaridad con el pueblo saharaui frente a la Embajada de Marruecos en Buenos Aires

Buenos Aires, 19 de noviembre de 2020 (SPS)- Convocado por el MST y la Liga Internacional Socialista se realizó, ayer miércoles una concentración frente a la embajada marroquí en Buenos Aires en solidaridad con el pueblo del Sahara Occidental y su fuerza armada el Frente Polisario. Con carteles que reclamaban «Fuera Marruecos del Sahara Occidental» o «Yo estoy en Guerguerat», en alusión al paso que comunica la tierra saharaui con Mauritania, y donde precisamente el ejército marroquí atacó a civiles saharauis esta semana, generando el levantamiento del alto el fuego que se había decretado en 1991.

En el acto, habló un representante del Comité de amigos del pueblo saharaui y el dirigente del MST, Alejandro Bodart. Este último reseñó la importancia de apoyar la lucha del pueblo saharaui, denunció a la monarquía corrupta y represora de Marruecos y anunció el comienzo de una campaña internacional exigiendo la autodeterminación para la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). También exigió que el gobierno argentino reconozca a la RASD como ya lo han hecho decenas de países del continente.

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Gobierno saharaui advierte sobre cualquier actividad en su territorio, que está en estado de guerra abierta

Bir Lehlu (República Saharaui), 18 de noviembre de 2020 (SPS) – El gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) advirtió hoy a todos los individuos, entidades o países sobre cualquier actividad en el territorio del Sahara Occidental, que se encuentra en estado de guerra abierta desde el pasado 13 de noviembre de 2020.

En un comunicado hecho público hoy, el gobierno saharaui declaró que “el el ejército de la República Árabe Saharaui democrática está en estado de defensa propia tras la agresión cometida por las fuerzas de ocupación marroquíes el pasado 13 de noviembre en la zona de El Garguerat, en flagrante violación del alto al fuego establecido por las Naciones Unidas”.

“La guerra que fue impuesta a nuestro pueblo, y que el mismo régimen marroquí reconoció haber empezado, nos ha obligado a considerar todo el territorio de la República Saharaui, su espacio aéreo y aguas marítimas como zona de guerra entre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS) y las fuerzas invasoras del ocupante marroquí”, reza el comunicado. Por ello, “el gobierno de la República Saharaui hace un llamamiento urgente a todos los países del mundo y entidades o individuos que tengan intereses sobre el terreno en el Sahara Occidental para que abandonen sus actividades, cualesquiera que sea su tipo, ya que el territorio está en un estado de guerra abierta”, concluye el comunicado.

Activistas saharauis denuncian numerosos arrestos en las ciudades ocupadas

saharalibre | Comité de Amistad Chileno con el Pueblo Saharaui y otros  pueblos en resistencia

Rabuni (Campamentos de refugiados saharauis en Argelia), 15 nov (EFE/La Vanguardia).- Organizaciones saharauis denunciaron hoy el arresto por parte de las fuerzas marroquíes de numerosos activistas en las ciudades ocupadas del Sahara Occidental en el contexto de alta tensión que se vive en la antigua colonia española desde que el viernes Marruecos atacara el paso fronterizo de Guerguerat.

La acción bélica fue respondida de inmediato por el Frente Polisario, que declaró roto el alto el fuego en vigor desde 1991 y aseguró que bombardeó posiciones del Ejército marroquí en el muro de separación tanto el mismo viernes, como el sábado y hoy domingo “causando bajas mortales al enemigo”.

Marruecos negó este domingo que los choques con el Frente Polisario ocurridos en los pasados días hayan dejado víctimas mortales, al tiempo que minimizó los ataques calificándolos de “hostigamientos” y “provocaciones”.

“La respuesta de las autoridades de ocupación marroquí ha sido muy fuerte. Intervinieron contra las manifestaciones (del viernes) y hubo enfrentamientos entre los jóvenes saharauis y la policía”, explicó a Efe por teléfono Ettanji Ahmed, miembro del colectivo Equipe Media, galardonado este año con el premio internacional de la Libertad de Expresión de la Unión de Periodistas Valencianos.

“Desde esta mañana, un grupo de policías, fuerzas especiales y policías de paisano han comenzado a allanar casas de familiares saharauis y han detenido a decenas de jóvenes entre la manifestación de ayer por la noche y hoy en las casas, y aun siguen buscando a otros”, agregó.

Según Ahmed, los activistas han recurrido al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para “que proteja a los civiles saharauis que se encuentran en los territorios”.

TERCER ATAQUE SAHARAUI

La tensión entre Rabat y el Polisario se ha disparado desde que el 21 de octubre un grupo de activistas saharauis bloquearan el paso fronterizo de Guerguerat, una zona considera colchón que en los últimos años Marruecos había ayudado a convertir en un activo canal comercial con Mauritania.

El viernes, unidades militares marroquíes cruzaron la línea divisoria para romper el bloqueo y levantar un pasillo de seguridad, acción que desencadenó un intercambio de disparos entre el Ejército marroquí y las fuerzas del Polisario apostadas en la zona.

Horas después, los saharauis anunciaron que habían bombardeado cuatro bases militares y dos puestos de control de Marruecos situadas a lo largo del muro de seguridad construido en el desierto, el más largo del mundo con más de 2.500 kilómetros de longitud.

Los ataques se repitieron el sábado y hoy domingo, cuando según un “parte de guerra” emitido por el Frente Polisario, sus baterías bombardearon las bases militares números 17 y 18, a la altura de Frasia, el la base 13 y el Batallón 67 en Bagari, la base militar 4 y el Batallón 64 en Dert, el punto de Observación 71, las bases militares 7 y 13 en Hausa, la base militar 25 y el Batallón 40 en Um Legta y la base 20 y el Batallón 68 de Infantería en Auserd.

Aunque el Polisario asegura que se produjeron “víctimas enemigas”, esta información tampoco ha podido ser corroborada ni desmentida por fuentes independientes.