2 Libros: 1- El Derecho Internacional y la Cuestión del Sahara Occidental. 2- El Sáhara como metarrelato

El Derecho Internacional y la Cuestión del Sahara Occidental (2012)
Editado por Moisés Ponce de León, Karin Arts y Pedro Pinto Leite

PREFACIO
Frank Ruddy
Embajador de los Estados Unidos, jubilado, antiguo vicepresidente de la Misión de las Naciones Unidas para la organización del referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).
INTRODUCCIÓN
Karin Arts
Profesora de Derecho Internacional y Desarrollo, Institute of Social Studies (ISS), La Haya, Países Bajos.
Pedro Pinto Leite
Secretario de la Plataforma Internacional de Juristas por Timor Oriental, (IPJET), Leiden, Países Bajos.
PREFACIO A LA EDICIÓN EN ESPAÑOL
Moisés Ponce de Léon Iglesias
Maître de Conférences en la Université Rennes2-Haute Bretagne, Francia.
ARTÍCULOS DE
José Ignacio Algueró Cuervo
Historiador, La Gomera, Islas Canarias, España.
Toby Shelley
Periodista y escritor, Hitchin, Reino Unido.
Sidi M. Omar
Representante del Frente Polisario en el Reino Unido y la República de Irlanda.
Roger Clark
Board of Governors Professor, Rutgers Law School, Camden, New Jersey, USA.
Lauri Hannikainen
Profesor de Derecho Internacional, Universidad de Turku, Finlandia.
Eduardo Trillo de Martín-Pinillos
Profesor asociado de Derecho internacional Público, UNED, España.
Catriona Drew
Profesora asociada de Derecho Internacional, School of Oriental and African Studies (SOAS), Universidad de Londres, Reino Unido.
Stephen Zunes
Profesor de Política, Universidad de San Francisco, USA.
Charles Scheiner
Miembro del Instituto de Timor Oriental para la Supervisión y Análisis de la Reconstrucción, Dili, Timor-Leste.
Viktor Kaisiëpo
Embajador en Europa de la nación autóctona papúa, Dewan Adat Papua.
Stephanie Koury
Encargada de Investigaciones, Hotung Programme on Law, Human Rights and Peace Building in the Middle East, School of Oriental and African Studies, Universidad de Londres, Reino Unido.
Marcel Brus
Profesor de Derecho Internacional Público, Universidad de Groninga, Países Bajos.
Vincent Chapaux
Investigador postdoctoral de Derecho Internacional, Universidad Libre de Bruselas, Bélgica.
Sasha Stepanova
Abogada, Kocian Šolc Balaštík, Praga, República Checa.
Carlos Wilson
Director ejecutivo, US-Western Sahara Foundation, San Diego, USA.
Erik Hagen
Periodista, Oslo, Noruega.
Yahia Zoubir
Profesor de Relaciones Internacionales y de Administración Internacional, Euromed Marsella, Francia.
Pål Wrange
Profesor asociado de Derecho e Derecho Internacional Público, Universidad de Estocolmo, Suecia.

Carlos Ruiz Miguel
Profesor de Derecho Constitucional, Universidad de Santiago de Compostela, España.
Jaume Saura-Estapà
Profesor de Derecho internacional, Universidad de Barcelona, España.
Christine Chinkin
Profesora de Derecho Internacional, London School of Economics, Reino Unido.
Aminatou Haidar
Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy 2008 y antigua prisionera política, El Aaiún, Sáhara Occidental.
Karin Scheele
Miembro del Parlamento Europeo (1999-2008) y ex presidente del Intergrupo del Parlamento Europeo sobre el Sáhara Occidental, St. Pölten, Austria.

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El Sáhara como metarrelato

PRÓLOGO

Eguiar Lizundia

Pocas causas generan en España tanta adhesióny unanimidad como el conflicto saharaui. Ni siquiera la animadversión a Israel es equiparable a la solidaridad con la ex colonia, una vez que la derecha española ha abandonado casi por completo su secular antisemitismo. En el caso del Sáhara, no hay duda de quiénes son los buenos y malos, quiénes los culpables y cuál la solución. Existe poca o nula discrepancia en el diagnóstico y la prescripción de recetas, y la habitual confrontación patria que caracteriza cualquier análisis de la realidad es disipada por una comunión de juicios inédita en nuestro país. Periodistas, ex militares, historiadores, novelistas y comentaristas de toda condición cuentan la misma historia de oprobiosa cesión e incumplimiento de obligaciones internacionales por parte de España, y de ominosa ocupación marroquí. El Frente Polisario es idealizado y presentado exclusivamente como una víctima de la traición española y el colonialismo de Marruecos y Mauritania, sin ser casi objeto de revisión o crítica. Los saharauis son ensalzados como un valiente y resistente pueblo embarcado en una épica lucha contra el invasor extranjero y la negligente comunidad internacional.

Quizá más sorprendente es el hecho de que esta narrativa ha sido asumida y legitimada internacionalmente por los estudiosos del Sáhara en tanto que “última colonia africana” o ejemplo de conflicto “estancado”. Y no solamente en el romantizante ámbito francófono, pero también en el mundo—mucho más científico y empirista—anglosajón. Los autores de los dos libros más relevantes en lengua inglesa sobre el Sáhara que se han publicado recientemente, Toby Shelly y Erik Jensen, no disputan el marco totalizador establecido por los que han escrito al respecto en español. Más centrados en cuestiones de derecho internacional y humanitarias los primeros que los segundos—muchos tan embebidos de la epopeya saharaui que ni siquiera disimulan cientificidad alguna—, todos presentan un enfoque similar y tratan la cuestión de manera semejante. Al listado pormenorizado de los hechos históricos, les siguen conclusiones que parecen inevitables. Como si la Historia se tratase de una ciencia exacta cuyos resultados pudiesen ser verificados en laboratorios, estos estudiosos citan y repasan acontecimientos hasta el hastío en lugar de analizarlos en profundidad. ¿Para qué cuestionar, plantear contrafactuales, indagar en las motivaciones y opciones de los actores implicados, si el estudio de los hechos pasados ofrece una respuesta cómoda y absoluta, una narración coherente y aparentemente convincente del conflicto saharaui que explica de manera simple los acontecimientos y fija las condiciones de víctimas y verdugos, amigos y cómplices?

El presente ensayo de José María Lizundia constituye una impugnación de este discurso multiabarcador y universalizante. El Sáhara como metarrelato recupera para el análisis del conflicto saharaui las categorías históricas y políticas, los marcos ideológicos y conceptuales que el caso merece. La idea de nacionalismo, la descolonización del Norte de África, las especificidades objetivas del “pueblo saharaui”, el derecho de autodeterminación y las dinámicas particulares del tardofranquismo español son solo algunas de las variables con las que juega el autor, quien hace interactuar estos factores libremente, sin prejuicios, con miras a ofrecer una visión esta vez sí crítica, no preconcebida, de la cuestión saharaui.

La consecuencia de ese ejercicio intelectual es la refutación de la panoplia de lugares comunes que rodean el discurso oficial sobre el Sáhara. Desde el alcance de la responsabilidad de España en el actual estatus de la ex colonia, hasta la supuesta larga historia independentista de los saharauis, pasando por el carácter democrático y fraternal de la RASD, Lizundia cuestiona la “Arcadia feliz” descrita por los estudiosos de ese territorio africano, que no sería en realidad sino la enésima epopeya travestida y manipulada para satisfacer los anhelos de los héroes de causas ajenas.

Sin la beligerancia a la que nos tiene acostumbrados, Lizundia sacrifica la ortodoxia académica y el puntillismo documental en aras de la argumentación y la enhebración de ideas, que esta vez más que nunca son presentadas de manera sucinta, pero con una claridad deslumbrante que deja al lector con la sensación de que el estudio del Sáhara había sido hasta ahora patrimonio exclusivo de una colección de propagandistas o ignorantes, pues no es posible que lo que es cristalino haya sido empañado con el humo de las hogueras de los campamentos de Tinduf durante tanto tiempo, por tantos. Quizá tenga que ver el hecho de que hasta la fecha el conflicto saharaui apenas haya sido objeto de estudio por profesores de universidad españoles y extranjeros—a los que se les presume cierto espíritu crítico—, pero considerando la dimensión internacional del caso, ¿cómo explicarse el escaso interés académico que ha suscitado el tema tanto en España como en el resto del mundo?

La clave, una vez más está en el metarrelato. Un metarrelato que “cuenta la historia de los saharauis como alguna vez quedó explicada para siempre”. Un metarrelato que una vez más presenta una narración maniquea, simplista, archiconocida y, si se me permite, hasta aburrida. Que sitúa a los saharauis como un sujeto pasivo y dependiente de sus patrocinadores españoles e internacionales. Que rezuma, bajo la excusa del arrepentimiento y propósito de enmienda, un tufillo plañidero e hipócrita. Y que no persigue entender las razones del conflicto, sino atribuir culpas y méritos.
El Sáhara como metarrelato es una rebelión contra todo esto.

Un pensamiento en “2 Libros: 1- El Derecho Internacional y la Cuestión del Sahara Occidental. 2- El Sáhara como metarrelato

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