La lucha a través de la palabra: cómo el pueblo del Sáhara Occidental utiliza la poesía para la liberación

domingo, mayo 14, 2017

Fuente Pambazuka. Por Esmée Charley y Juliette Holland,  mayo de 2017. Traducción Poemario por un Sahara Libre. El artículo completo y en inglés se puede leer aquí

[Nota: El pasado 4 de febrero de 2017 Bahia Awah impartió una charla a los alumnos de la universidad de Durham, Reino Unido. Aquella clase se ha materializado en este artículo que han publicado los alumnos de la profesora y filóloga inglesa Joanna Allan, que imparte clase de filología hispánica en esa universidad y que había realizado estudios sobre los escritores saharauis Generación de la Amistad. La temática programada por la universidad se centró sobre “Conflictos y violencias, Sahara Occidental en el marco del mundo hispano, poesía de resistencia”].

Los vociferantes intentos de Marruecos por legitimar su ocupación son el fundamento de una narrativa duplicada que continúa propagándose. Los periodistas extranjeros son a menudo expulsados del territorio y la censura de la prensa local llega a prohibir hacer referencia al Sahara Occidental. La ocupación está apoyada por las llamadas democracias mundiales y líderes como Estados Unidos y Francia. Los activistas culturales saharauis están luchando contra esta opresión con la palabra.

Un cuento de hadas del desierto… un cielo interminable, azul como el mar. Caminando descalzo sobre una alfombra de arena, suave como la seda. (Fatima Ghalia Mohammed)

Pies descalzos caminando. Pero sobre una alfombra de alambre de púas. (Ebnu).

Maquinaria, bombas, tanques. (Bahía Awah) Oscuridad. Negro. Nada.

Estas son algunas imágenes recordadas en la poesía de Ebnu, Fátima Ghalia y Bahía Awah. Los elementos guerreros no nos serán desconocidos, a partir de las noticias televisadas frecuentemente de conflictos y sufrimientos que provocan tal compasión humana por Afganistán, Irak y Siria, entre otros. Pero no para el Sáhara Occidental. Para muchos, el nombre del Sáhara Occidental evoca sólo estas primeras imágenes ambiguas de tierra desierta y vacía, una tierra sin pueblo, sin identidad y, en particular, sin una ocupación amenazadora de la libertad. Debido a que la conflictiva historia de colonización, ocupación ilegal y opresión del Sahara Occidental está envuelta en la oscuridad y es desconocida para la mayoría, pocos son conscientes de que es algo más que un paisaje.

La Generación de la Amistad Saharaui es en parte responsable de engendrar esta reciente explosión de “activismo cultural [y] literario”. Como comentaba Bahía Awah, miembro fundador, en una reciente entrevista, pretende sacar la narrativa del Sáhara Occidental de su ocupante, Marruecos, y devolverla a los saharauis, silenciados desde hace mucho tiempo. La poesía se ha convertido en un método de activismo que les permite reafirmar su identidad cultural y su voz, y transmitir su dolor al mundo, a través del lenguaje.

(…)

La resistencia no violenta

A pesar de encontrarse en una situación similar a la de Palestina, el pueblo del Sáhara Occidental se ha adherido constantemente a una política de resistencia no violenta (NVR), algo que ayuda a distinguir su conflicto de otros como el de Israel y Palestina, donde muchos palestinos en cambio recurren a protestas violentas. La resistencia no violenta significa que incluso ante la tortura del régimen marroquí, los saharauis continúan luchando utilizando el lenguaje en lugar de la violencia. Por lo tanto, se puede argumentar que, haciendo esto, los saharauis son capaces de mantener la legitimidad de su causa, y así el uso marroquí de la violencia frente a la protesta pacífica es evidentemente innecesario.

El idioma es sin duda el principal medio de protesta para los saharauis que siguen escribiendo canciones (que regularmente figuran en las listas de música del mundo) y poesía sobre su región y su lucha. Para la gente del Sáhara Occidental la poesía ha sido durante mucho tiempo una parte intrínseca de su cultura, transmitida de generación en generación, mediante el boca a boca. Por lo tanto, mientras que para muchas naciones occidentales la poesía no tiene un gran mercado comercial, para el pueblo del Sáhara Occidental tiene una gran importancia cultural y ancestral y se considera como una forma de arte de elevada categoría.

En la cultura saharaui, la poesía tiene su lugar en los programas de talentos televisivos y es una de las primeras habilidades que los niños saharauis aprenderán en la escuela. Muchos saharauis seguirán desarrollando esta habilidad a medida que crezcan y se involucren más en la lucha de su pueblo. En los últimos años, muchos saharauis han viajado al extranjero a lugares como Cuba, España y América Latina para estudiar. Así nació la Generación de la Amistad. Después de terminar el bachillerato en La Habana, estos saharauis regresaron a los campos de refugiados en Argelia, algunos con el fin de encontrar trabajo, luego se trasladaron a España, donde continúan escribiendo su poesía hasta el día de hoy, haciendo uso de la lengua española, lo que les acerca a una posible audiencia de 400 millones de hablantes nativos del idioma. Como colectivo han publicado varias antologías, entre ellas “Bubisher: Poesía saharaui contemporánea” (2003, Puentepalo), “Aaiún: Gritando lo que se siente” (2006, Universidad Autónoma de Madrid), y “La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik” (2012, Bubok) que han ayudado a dar una mayor conciencia internacional a su lucha.

Bahía, junto a Conchi Moya, autora nacida en Madrid y vinculada a los poetas de la Generación de la Amistad, dirige el proyecto Poemario por un Sáhara Libre, que pretende utilizar todas las formas de arte, incluyendo la poesía y la música, para aumentar la conciencia del sufrimiento del pueblo del Sáhara Occidental.

Desde la invasión de su patria por Marruecos, la poesía saharaui se ha utilizado principalmente para expresar la injusticia que sufre el pueblo del Sáhara Occidental, pero al mismo tiempo expresa la nostalgia que sienten hacia su país y su historia. Crucialmente, sin embargo, como dice Bahía, su poesía nunca ha sido antagónica hacia el pueblo marroquí, sólo las acciones del régimen.

“En nuestra poesía, no encontrarás versos que sean resentidos hacia el pueblo marroquí, sino hacia el régimen marroquí. Siempre hemos considerado al pueblo marroquí como un hermano; Sin embargo, no estamos de acuerdo con su invasión por su gobierno de nuestro territorio… Pero en ningún caso criticamos o hablamos mal del pueblo marroquí o de la cultura marroquí”.

Bahia señala que si bien no existe un gran mercado comercial para la poesía en el mundo occidental, no obstante, les permite acceder a los mercados académicos. “Nosotros, los escritores del Sáhara Occidental hemos abrazado la poesía como el arma más efectiva contra los rifles, para defender nuestra causa, explicar nuestra historia y poner de relieve lo que tenemos en nuestro corazón, al mundo universitario, al mundo intelectual, al mundo de la calle, a los pueblos de Europa, que están de nuestro lado de la causa. Posiblemente, sin el verso, sin prosa, sin antropología y sin los pensamientos que escribimos, nuestra causa no habría tenido un lugar en su universidad”.

Y los poemas de Bahia, como “El Aaiún o Beirut (Layounne o Beirut)”, han permitido a muchas personas acceder al conflicto por medio de la literatura. Bahía escribe: “Yo soy el otro Beirut por el que nadie llora / Yo soy el otro Beirut del que nadie habla…” y este es un mensaje particularmente conmovedor de Bahía, ya que destaca la lucha primaria de los saharauis simplemente por ser escuchados por la comunidad internacional.

No sólo este uso de la lengua es diferente al de muchos otros conflictos, sino también el uso de la propia lengua española por los saharauis es inusual. Su uso del español procede de la colonización del Sahara Occidental por parte de España y, desde la invasión de su territorio por Marruecos, una colonia formalmente francesa, ha sido una manera para que el pueblo del Sáhara Occidental se distinga de sus homólogos marroquíes. El español se ha vuelto tan importante que, como menciona Bahía, “nuestros estudiantes van a América Latina o a España para no quedar atrapados en la lengua francesa”.

Aquí Bahía utiliza el lenguaje para evocar el sentimiento saharaui de que Marruecos ha “atrapado” y sigue “atrapando” al pueblo del Sahara Occidental al no permitirles la libertad de expresar su identidad cultural. Por lo tanto, como forma de resistir pacíficamente al régimen marroquí, el pueblo del Sáhara Occidental ha seguido usando el español para resistir pasivamente cualquier intento de Marruecos de matar a su cultura.

“El español está prohibido (en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental) porque es un lenguaje de lucha, es un lenguaje de resistencia, que los saharauis han adoptado como una manera pacífica de decir que no somos marroquíes, que no somos tunecinos, que no somos argelinos, que no somos otra identidad sino que somos el pueblo del Sáhara Occidental donde se habla Hassanía y se habla español”, dice Bahia.

Para el pueblo del Sáhara Occidental, el español se ha vuelto muy importante ya que ha abierto un mercado internacional para sus escritos. Como dice Bahía, “el mejor legado que nos dejó la metrópoli es el idioma español, el de Cervantes, con el que me comunico y con el que he podido viajar a muchas partes del mundo”. El antiguo lenguaje colonial del Sáhara Occidental se ha convertido ahora en una parte intrínseca de la resistencia, ayudando a los saharauis a transmitir su lucha al resto del mundo y también a mostrar su individualidad frente a la opresión de Marruecos.

Optimismo para el futuro

En una lucha por la independencia que ha estado en marcha durante tantas décadas, debemos cuestionarnos si el estancamiento en curso debería significar que la esperanza de un Sáhara Occidental independiente es inútil. Sin embargo, la innovación moderna en forma de acceso más generalizado a la tecnología de grabación de vídeo y el rejuvenecimiento artístico de la batalla no violenta que está en marcha parecen haber suscitado optimismo para el futuro. El mayor problema de la lucha es su «invisibilización»; Mientras siga siendo una situación relativamente desconocida en todo el mundo, Marruecos se enfrenta a poca presión para alterar una situación que es ventajosa para ellos.

El aumento en el uso y el acceso a la tecnología y las plataformas de medios sociales es un aspecto que recientemente ha generado una mayor visibilidad. Como señala Bahia, “debido a la tecnología que tenemos, […] hoy en día cualquier protesta que se produzca en Beirut, en Jerusalén, en Bagdad, en El Aaiún o en cualquier otro lugar, es cuestión de segundos antes de que sea en medios sociales, en Facebook, en Twitter. [Y es a través de estos medios] que somos capaces de conectarnos unos con otros, unirnos unos con otros y saber lo que está sucediendo en el mundo”. Sin embargo, las estrictas restricciones de Marruecos en torno a la filmación significan que aquellos que intentan capturar imágenes de la injusticia y la violencia bárbara hacia los manifestantes pacíficos están poniendo en peligro sus vidas, incluso mientras filman discretamente desde la distancia. El problema con tales imágenes es la falta de claridad y autenticación que se les puede dar. Es por esta razón que otros países están ayudando al Sáhara Occidental a establecer talleres para capacitar a periodistas ciudadanos para grabar imágenes grabadas que exponen la realidad de la situación al mundo.

(…)

Con los colonos marroquíes que ahora forman parte de la mayoría de la población del Sáhara Occidental, y con una ocupación que se alarga ene el tiempo, la afirmación de Marruecos de que el territorio le pertenece históricamente se hará más difícil de rebatir y más fácil ignorar a la población saharaui. Es por esta razón que la perpetuación de la identidad saharaui a través del lenguaje y la poesía es crucial para demostrar que existe una cultura y que el pueblo del Sáhara Occidental no es, al contrario de lo que afirma Marruecos, inexistente. En este contexto, la literatura y las artes son una forma crucial de activismo. La liberación del territorio no consiste en quitar una parte cultural de Marruecos, sino en restaurar un territorio al que pertenece. Así como ahora leemos la poesía de los saharauis y escuchamos su música, no olvidemos que son un pueblo por derecho propio, cuyo conflicto no debemos dejar de ser eclipsado por las otras luchas políticas que siguen dominando nuestros titulares diarios. *

* Esmée Charley estudiante en la School of Modern Languages and Cultures (Spanish and Ab-Initio Italian) de la Universidad de Durham. Juliette Holland estudiante en la School of Liberal Arts (Spanish, French and English Literature) de la Universidad de Durham.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s